Manual de Uso y Mantenimiento para el libro del edificio
Manual de Uso y Mantenimiento
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RSO
REVESTIMIENTOS
SUELOS Y PAVIMENTOS
CORCHO

    USO

    PRECAUCIONES

  • Se evitará el roce y el punzonamiento con elementos duros que puedan dañar el suelo y rodapié, así como la presencia de humedad.

  • Será conveniente mantener en la vivienda un grado de humedad adecuado mediante humidificadores, para evitar la periódica aparición y desaparición de fisuras en las juntas de las tablas, debido a los cambios de humedad ambiental.

  • Se evitará la caída de objetos punzantes o de peso que pudieran dañar o incluso romper el pavimento.

  • Se evitarán las rayaduras producidas por el giro de las puertas o el movimiento del mobiliario si no tiene protegidos los apoyos.

  • Se cambiará de calzado al entrar en casa, evitando pisar con el calzado de calle (en especial si contiene restos de gravilla, tierra, barro, etc.); también se evitarán los zapatos de tacón fino.

  • La insolación excesiva puede ser motivo de cambio de color, dilatación u otras alteraciones.

  • Se evitarán las humedades, sobre todo si el material no ha sido diseñado para soportarlas.

  • PRESCRIPCIONES

  • Si se observaran desperfectos en cualquier losa, ésta deberá ser reparada lo antes posible para evitar males mayores.

  • El tipo de uso será el adecuado al material colocado (grado de dureza), pues de lo contrario sufrirá un deterioro y perderá el color y la textura exterior.

  • PROHIBICIONES

  • No se admitirá el encharcamiento de agua que, por filtración, puede afectar al forjado y a las armaduras del mismo o manifestarse en el techo de la vivienda inferior y afectar a los acabados e instalaciones.

  • No se superarán las cargas máximas previstas.


  • MANTENIMIENTO

    POR EL USUARIO

  • Periódicamente, se limpiarán los solados de corcho; en general, un paño seco es suficiente para la limpieza del polvo diario o pasar un aspirador. En la limpieza no se utilizarán productos abrasivos que puedan rayar la superficie. Nunca debe abusarse del agua para la limpieza y, si la superficie aparece mojada, debe secarse inmediatamente.

  • Todos los meses, como mínimo, y para ayudar a su conservación, es conveniente realizar una limpieza con cera líquida.

  • Es conveniente reconocer periódicamente el estado de su superficie y, en caso necesario, proceder de nuevo a su acuchillado, lijado y barnizado, por parte de personal especializado.

  • Es muy importante conocer el comportamiento higroscópico del corcho ante alteraciones de la humedad y temperatura del lugar en que está instalado. El corcho reacciona absorbiendo o desprendiendo parte de su contenido de humedad, lo que produce dilataciones o contracciones.

  • Para evitar estos movimientos se deben mantener los elementos de corcho en ambientes normales de habitabilidad, 18 a 22º de temperatura y humedad relativa del 40 al 70%. Si, por razones diversas, es previsible una modificación de estas condiciones, es imprescindible prever acciones correctoras (por ejemplo, si en invierno la calefacción seca en exceso el ambiente, incorporar recipientes con agua o, mejor aún, humidificadores que aporten la humedad necesaria).

  • Semejante consideración merece el abandono por largos periodos de las viviendas.

  • Se deberá comprobar si alguna pieza está suelta o se mueve, para su rápida reparación y así evitar que el problema se extienda al resto.

  • POR EL PROFESIONAL CUALIFICADO

  • Las reparaciones del revestimiento o de sus materiales componentes, ya sea por deterioro u otras causas, se realizarán con los mismos materiales utilizados originalmente y en la forma indicada para su colocación por personal especializado.

  • Cuando la protección del barniz haya desaparecido o esté profundamente deteriorada, acuda a un profesional cualificado para su renovación.

  • Reparación de piezas levantadas, una vez eliminada la causa de dicho levantamiento (presumiblemente, humedades en la solera).