Manual de Uso y Mantenimiento para el libro del edificio
Manual de Uso y Mantenimiento
© CYPE Ingenieros, S.A.
 
En castellano

En català
Em português
En gallego
Introducción
A Acondicionamiento del terreno
C Cimentaciones
E Estructuras
F Fachadas
P Particiones
I Instalaciones
N Aislamientos e impermeabilizaciones
Q Cubiertas
R Revestimientos
S Señalización y equipamiento
U Urbanización interior de la parcela
UA Alcantarillado
UC Aparcamientos
UD Pistas deportivas
UDR Pavimentos de resinas sintéticas
UDB Pavimentos de césped sintético
UDH Pavimentos de hormigón
UDV Revestimientos
UI Iluminación exterior
UJ Jardinería
UP Piscinas
US Depuración de aguas
UV Cerramientos
UX Pavimentos exteriores


UDH
URBANIZACIÓN INTERIOR DE LA PARCELA
PISTAS DEPORTIVAS
PAVIMENTOS DE HORMIGÓN

    USO

    PRECAUCIONES

  • Se evitará la permanencia en el suelo de los agentes agresivos admisibles y la caída de los no admisibles.

  • PRESCRIPCIONES

  • Se protegerá el pavimento de hormigón y se evitará cualquier uso que la pueda rayar, debido al desplazamiento de objetos sin ruedas de goma.

  • Se denunciará cualquier fuga observada en las canalizaciones de suministro o evacuación de agua.

  • PROHIBICIONES

  • No se superarán las cargas normales previstas.

  • No se someterá directamente la solera a la acción de aguas con pH menor de 6, mayor de 9 ó con una concentración en sulfatos superior a 0,2 g/l, aceites minerales orgánicos y pesados.

  • No podrán utilizarse otros productos de limpieza de los que se desconozca si tienen sustancias que puedan perjudicar alguno de los componentes de la solera.

  • No podrán utilizarse productos de limpieza agresivos, especialmente los abrasivos.


  • MANTENIMIENTO

    POR EL USUARIO

  • La conservación del pavimento deberá centrarse en dos aspectos, uno de limpieza y otro de inspección:
    • Limpieza periódica del suelo, realizada exclusivamente con jabón neutro, y limpieza de posibles manchas con disolventes que no afecten a la composición de la solera.
    • Inspección cada cinco años, o antes si fuera apreciada alguna anomalía, observando si aparecen en alguna zona grietas, fisuras, roturas o humedades.
    • Inspección cada cinco años, o antes si fuera apreciada alguna anomalía, de las juntas de retracción y de contorno.

  • En el caso de ser observado alguno de estos síntomas, será estudiado por un técnico cualificado, que dictaminará las reparaciones que deban realizarse.

  • POR EL PROFESIONAL CUALIFICADO

  • En caso de tener tratamiento superficial, éste será saneado o repuesto cada 10 años o menos, si así lo indica el fabricante.