EFE

ESTRUCTURAS

FÁBRICA

BÓVEDAS


USO


PRECAUCIONES


    • Se evitará la exposición a la acción continuada de la humedad, como la proveniente de condensaciones desde el interior o la de ascenso capilar.


    • Se alertará de posibles filtraciones desde las redes de suministro o evacuación de agua.


    • Se evitarán golpes y rozaduras con elementos punzantes o pesados que puedan descascarillar o romper alguna pieza.


    • Se evitará el vertido sobre la fábrica de productos cáusticos y de agua procedente de jardineras.


PRESCRIPCIONES


    • Se denunciará cualquier fuga observada en las canalizaciones de suministro o evacuación de agua.


    • Antes de proceder a la limpieza deberá realizarse un reconocimiento, por un técnico competente, del estado de los materiales y de la adecuación del método a emplear.


    • Cualquier alteración encontrada, como fisuras, envejecimiento indebido o descomposición del ladrillo, será analizada por un técnico competente, que dictaminará su importancia y peligrosidad.


    • En caso de existir estas alteraciones, el profesional cualificado deberá hacer las reparaciones necesarias.


    • Las manchas ocasionales y pintadas deberán eliminarse mediante procedimientos adecuados al tipo de sustancia implicada.


    • En caso de sustitución de las piezas, se rejuntarán con mortero de las mismas características que el existente.


PROHIBICIONES


    • No se abrirán rozas, sin un estudio previo y la autorización de un técnico competente.


    • No se sobrepasarán las sobrecargas de uso ni las hipótesis de carga.


    • Se prohibirá cualquier uso que produzca una humedad mayor que la habitual.



MANTENIMIENTO


POR EL USUARIO


    • Cada año:

    • Inspección visual para detectar la posible aparición y desarrollo de grietas y fisuras, así como desplomes u otras deformaciones.


POR EL PROFESIONAL CUALIFICADO


    • Cada 3 años:

    • Inspección de las piezas que forman la fábrica, observando si se producen alteraciones por la acción de los agentes atmosféricos, fisuras debidas a asientos locales o a solicitaciones mecánicas imprevistas, erosión o pérdida del mortero de las juntas, aparición de humedades y manchas diversas.


    • Cada 10 años:

    • Limpieza según el tipo de ladrillo, mediante lavado con agua, limpieza química o proyección de abrasivos.