IGM

INSTALACIONES

GASES COMBUSTIBLES

CONDUCCIONES


USO


PRECAUCIONES


    • El usuario utilizará los distintos elementos y equipos o componentes de la instalación en sus condiciones normales recomendadas por el fabricante. Para ello, seguirá las instrucciones indicadas en el catálogo o manual correspondiente, sin forzar o exponer a situaciones límite que podrían comprometer gravemente el correcto funcionamiento de los mismos.


PRESCRIPCIONES


    • El usuario deberá disponer del plano actualizado y definitivo de la instalación de los montantes, en el que queden reflejados los distintos componentes de la instalación, mediante un símbolo y/o número específico.


    • Cualquier modificación que se desee realizar en las redes de distribución de gas deberá contar con el asesoramiento de un técnico competente.


    • En instalaciones de hasta 70 kW de potencia instalada, la inspección comprenderá desde la llave de vivienda o de local privado hasta los aparatos de gas, incluidos éstos.


    • En instalaciones centralizadas de calefacción e instalaciones de más de 70 kW de potencia instalada, la inspección comprenderá desde la llave de edificio hasta la conexión de los aparatos de gas, excluidos éstos.


    • De forma general, y con independencia de la potencia instalada, en las instalaciones suministradas a una presión máxima de operación superior a 5 bar la inspección comprenderá desde la llave de acometida hasta la conexión de los aparatos de gas, excluidos éstos.


    • Siempre que se revisen las instalaciones, un instalador autorizado reparará los defectos que puedan presentar fugas o deficiencias de funcionamiento en conducciones, accesorios y resto de equipos.


PROHIBICIONES


    • No se manipularán ni modificarán las redes ni se realizarán cambios de materiales.


    • No se utilizarán las tuberías de la instalación de gas como conductores para la instalación de puesta a tierra.


    • No se fijará ningún tipo de elemento a la instalación.



MANTENIMIENTO


POR EL PROFESIONAL CUALIFICADO


    • Cada 5 años:

    • Realización de una prueba de estanqueidad a la presión de servicio de la conducción.

    • Revisión de la instalación, emitiendo un certificado acreditativo de dicha revisión que quedará en poder del usuario.